Esperan que llegue el día en el que cantan villancicos a los niños del hospital infantil Virgen del Rocío, con más ilusión que cualquier otro día del año.
Es duro ver esas caritas en la planta de oncología. Y casi más duro es ver la de esos padres, madres y familiares, dispuestos a pasar una Navidad (quizás no la primera), en aquel frío lugar.
Ellos llevan un poquito de calor. Cantando por cada planta. Más de 3 horas sin parar. Habitación por habitación. A veces no pueden contener las lágrimas al verlos.
Este año, han podido ver cómo nacía este niño, a la vez que cantaban: "Cuando El Niño abrió los ojitos, vio gente de Triana cantar" Y así fue. En su primer minuto de vida, escuchó a su lado a 15 jóvenes de Triana cantar. Casualidad del momento? Otra?
